miércoles, 20 de abril de 2016

El Cerebro Adicto


Durante gran parte del siglo pasado, los científicos que estudiaban el abuso de drogas trabajaban a la sombra de poderosos mitos y conceptos erróneos acerca de la naturaleza de la adicción. Cuando los científicos comenzaron a estudiar el comportamiento adictivo en la década de 1930, se pensaba que las personas adictas a las drogas carecían de moral y de fuerza de voluntad. Estos puntos de vista moldearon las respuestas de la sociedad ante el abuso de drogas, tratándolo más como un fracaso moral que como un problema de salud, lo que llevó a poner énfasis en el castigo y no en la prevención y el tratamiento. 

Hoy en día, gracias a la ciencia, nuestros puntos de vista y nuestras respuestas ante las adicciones y otros trastornos causados por el consumo de sustancias han cambiado drásticamente. Los innovadores descubrimientos sobre el cerebro han revolucionado nuestra comprensión del consumo compulsivo de drogas, lo que nos permite abordar el problema de manera eficaz.

El abuso y la adicción al alcohol, la nicotina y la
s drogas ilícitas y medicamentos recetados cuestan más de $700 mil millones al año, ya que se incrementan los costos de atención médica, se genera mayor delincuencia y se pierde productividad. Cada año, las drogas ilícitas, recetadas y el alcohol provocan la muerte de más de 90,000 personas, mientras que el tabaco está vinculado a un estimado de 480,000 muertes por año.


Los científicos estudian los efectos que las drogas tienen en el cerebro y en el comportamiento de las personas. Ellos utilizan esta información con el propósito de desarrollar programas para la prevención del abuso de drogas y ayudar a las personas a recuperarse de su adicción. Una mayor investigación ayuda a poner estas ideas en práctica en nuestras comunidades y de esta forma hacer un lugar mejor en nuestra sociedad y en nuestro hogar.

¿Qué es una adicción?

La adicción se define como una enfermedad crónica y recurrente del cerebro que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas, a pesar de sus consecuencias nocivas. Se considera una enfermedad del cerebro porque las drogas modifican este órgano: su estructura y funcionamiento se ven afectados.

Cuando la ciencia comenzó a estudiar la conducta adictiva en la década de 1930 se pensaba que las personas adictas a las drogas y al alcohol tenían una moralidad deficiente y carecían de fuerza de voluntad. Estas ideas moldearon las respuestas de la sociedad al abuso de drogas. Se le consideraba un problema moral y no de salud. Así, en lugar de diseñar acciones preventivas y terapéuticas, se optaba por el castigo y se etiquetaba negativamente a los adictos. A raíz de importantes descubrimientos que empezaron en la última década del siglo pasado, se ha ido transformando nuestra comprensión de las adicciones y la imagen del adicto. La adicción se considera hoy una enfermedad del cerebro porque las drogas modifican la química, la estructura y el funcionamiento de ese órgano.

Desde Nicotina y alcohol, hasta sustancias Inhalables o Cocaína, las personas recurren a estas adicciones por simple curiosidad, por sentirse bien o por seguir el ejemplo de otros. Caer en una adicción es iniciar una serie de etapas que nuestro cerebro experimenta. – visto desde el punto de vista del Dr. Rubén Baler, científico de la salud de la Oficina de Políticas Científicas del NIDA. – Comenzando por la euforia que brindan, las adicciones se vuelven crónicas, nuestro cerebro comienza a adaptarse a estas sustancias y surge la dependencia de estas mismas. Es aquí donde surgen los signos de una adicción: Consumir de manera regular, imposibilidad de dejarla, extralimitarse y sentir que son parte del funcionamiento de nuestra vida cotidiana.

Cuando se abusa de las drogas se alteran algunas zonas del cerebro como el tallo cerebral, que controla el ritmo cardiaco, la respiración y el sueño; la corteza cerebral, que procesa la información sensorial y nos permite pensar, planear, resolver problemas y tomar decisiones, y el sistema límbico, donde se aloja el llamado circuito de recompensa del cerebro. Dicho sistema motiva al individuo a repetir conductas necesarias para la supervivencia y la reproducción como alimentarse y tener sexo.

En palabras de Baler: "El cuerpo es uno, y lo que vemos como dependencia psicológica es una manifestación de los cambios en el cerebro, que intenta adaptarse y manejar niveles anormales de neurotransmisores". El consumo crónico de drogas deteriora el autocontrol y la capacidad de tomar decisiones adecuadas. Según Baler estas adaptaciones del cerebro a las sustancias llevan al ansia incontrolable de utilizarlas, aunque el individuo sepa que tienen consecuencias catastróficas.

Por lo general, la decisión inicial de consumir drogas es voluntaria. Sin embargo, con el consumo continuo, la capacidad de una persona para ejercer el autocontrol puede verse seriamente afectada. Este deterioro en el autocontrol es el sello distintivo de la adicción

¿Por qué algunas personas se vuelven adictas a las drogas y otras no?

Al igual que con cualquier otra enfermedad, la vulnerabilidad a la adicción varia de persona a persona, y no existe un solo factor que determine si una persona se volverá adicta a las drogas. En general, cuanto más factor de riesgo tenga una persona, mayor es la probabilidad de que el consumo de drogas se convierta en abuso y adicción. Por otra parte, los factores de protección reducen el riesgo de la persona de desarrollar una adicción. Los factores de riesgo y de protección pueden ser ambientales (como las situaciones del hogar, la escuela y el vecindario) o biológicos (por ejemplo, los genes de la persona, su estado de desarrollo e incluso su género u origen étnico).

Factores de riesgo
Factores de protección
Comportamiento agresivo en la infancia
Buen autocontrol
Falta de supervisión
Supervisión de los padres y apoyo parental
Habilidades sociales deficientes
Relaciones positivas
Experimentación con las drogas
Competencia académica
Disponibilidad de drogas en la escuela
Políticas escolares contra las drogas
Pobreza en la comunidad
Fuertes lazos en la comunidad

La Adicción en el Ambiente

·         El hogar y la familia. La influencia del entorno hogareño, especialmente durante la infancia, es un factor muy importante. Los padres o los miembros mayores de la familia que abusan del alcohol o las drogas, o que manifiestan comportamientos criminales, pueden aumentar el riesgo de que ellos también desarrollen problemas con las drogas.
·         Los amigos y compañeros de escuela. Los amigos y conocidos pueden tener una influencia cada vez mayor durante la adolescencia. Si estos pares consumen drogas, pueden convencer hasta a quienes no tienen factores de riesgo de que las prueben por primera vez. El fracaso escolar o la falta de habilidades sociales pueden poner a un niño en mayor riesgo de consumir o convertirse en adicto a las drogas.

Como todo lo que influye en nuestra salud física y mental, la propensión a las adicciones proviene de varios factores biológicos y ambientales. "Los factores genéticos más o menos explican 40 o 60% del riesgo total. El resto son factores ambientales, sociales, culturales, dietéticos. Todo tipo de factores que no entran en el biológico", señala Baler y agrega que no existen personas sin riesgo genético absoluto. "No se trata de uno o cuatro genes que sean malos". Así mismo, el Consumo a temprana edad es otro de los factores que aumentan el riesgo de caer en una adicción debido a que el cerebro continúa desarrollándose hasta la edad adulta y sufre cambios drásticos durante la adolescencia. La introducción de drogas durante este período de desarrollo puede causar cambios en el cerebro que tienen consecuencias profundas y duraderas.

Tratamiento y Recuperación de una Adicción

SÍ. La adicción es una enfermedad tratable. La investigación en la ciencia de la adicción y el tratamiento de los trastornos por consumo de sustancias ha permitido desarrollar intervenciones basadas en la evidencia que ayudan a las personas a dejar de abusar del consumo de drogas y reanudar una vida productiva.
No siempre se puede curar una adicción, pero al igual que otras enfermedades crónicas, la adicción se puede tratar con éxito. El tratamiento les permite a las personas contrarrestar los efectos potentes y dañinos sobre el cerebro y el comportamiento y recuperar el control de sus vidas. La adicción no tiene por qué ser una sentencia de por vida.

Además de esto, debemos considerar que cuando una persona llegase a recaer en el abuso de una adicción, no significa que el tratamiento inicial de recuperación fracasara. La naturaleza crónica de la enfermedad significa que recaer en el abuso de las drogas en algún momento no solo es posible, sino probable.
El tratamiento de enfermedades crónicas implica cambiar comportamientos profundamente arraigados, y la recaída no significa que el tratamiento haya fracasado. Para una persona que se recupera de la adicción, recaer en el consumo de drogas indica que tiene que retomar o ajustar el tratamiento, o que debería probar con otro tratamiento.

Un tratamiento eficaz para el consumo de sustancias, debe ser diseñado para tratar patrones de consumo y problemas médicos, psiquiátricos y sociales de cada paciente con las posibles adicciones. Existen diferentes tipos de medicamentos que pueden ser útiles en distintas etapas del tratamiento para ayudar a que un paciente deje de abusar de las drogas.

En base a lo mencionado anteriormente, podemos decir que los siguientes puntos son los importantes a considerar para el proceso de una total recuperación:
·         Tratamiento de la Abstinencia. Cuando los pacientes dejan de consumir drogas por primera vez, pueden experimentar varios síntomas físicos y emocionales, como depresión, ansiedad y otros trastornos del estado de ánimo, así como intranquilidad o insomnio. Ciertos medicamentos están diseñados para reducir estos síntomas, lo que facilita la detención del consumo de drogas.
·         Continuación del Tratamiento. Algunos medicamentos se utilizan para ayudar al cerebro a adaptarse gradualmente a la ausencia de la droga adictiva. Estos medicamentos actúan lentamente para evitar el deseo de consumir la droga y tienen un efecto calmante sobre los sistemas del cuerpo. Pueden ayudar a los pacientes a concentrarse en la terapia y en otras psicoterapias relacionadas con su tratamiento contra las drogas.
·         Prevención de Recaídas. La ciencia nos ha enseñado que el estrés, los indicios vinculados a la experiencia con drogas (como personas, lugares, cosas y estados de ánimo), y la exposición a las drogas son los desencadenantes más comunes de una recaída. Se están desarrollando medicamentos para interferir con estos disparadores a fin de ayudar a los pacientes a mantener la recuperación.

No todo es medicamentos y consultas. La recuperación de una adicción es un estado que no debe llevarse en soledad. Los tratamientos conductuales ayudan a que la persona participe en el tratamiento de trastornos provocados por el consumo de sustancias, modificando sus actitudes y comportamientos relacionados con el consumo de drogas y el aumento de sus habilidades para la vida, con el propósito de manejar circunstancias estresantes e indicios ambientales que podrían desencadenar una intensa ansia de drogas y dar lugar a otro ciclo de consumo compulsivo. Las terapias conductuales también pueden mejorar la eficacia de los medicamentos y ayudar a las personas a permanecer más tiempo en el tratamiento. Así mismo, la familia misma es un apoyo esencial e importante en esta clase de terapias, en especial en los jóvenes.

Conclusión

No es cuestión de magia el salir de una adicción, requiere de un esfuerzo por parte del paciente y del mismo ambiente que lo rodea. "Todo lo que promueve un ambiente saludable por fuerza va a reducir el riesgo absoluto de abuso de sustancias" y "Evitar todo lo que sabemos que es dañino y tratar de promover y enaltecer lo que sabemos que es positivo" son parte las propuestas universales que Baler sugiere para la sociedad ante las adicciones.

Hoy en día es muy fácil caer en una adicción a cualquier edad, durante los últimos 10 años hemos visto como menores de edad caen victimas del tabaco y/o alcohol. Así mismo, es un hecho que parte de él origen de estas adicciones es por situaciones en el hogar y amigos.

La sociedad necesita ver con claridad que tenemos un serio problema de adicción y que puede llegar a destruir las futuras generaciones de una forma peor a la que esta generación actual se está viendo afectada. Necesitamos promover un ambiente saludable y eliminar el uso de sustancias o – por lo menos – alejarlo de las futuras generaciones.

La razon por la cual tome intereses en este tema, es debido a la naturaleza de este mismo. Ya que se trata de un problema que no inicio ayer, es un problema que ya tiene su tiempo lidiandose y que afectara a nuestras futuras generaciones a no ser que pongamos cartas en el asunto. El punto de participe en este tema inicio desde la misma nota de "El Cerebro Adicto" por parte de Veronica Guerrero. Asi mismo, situaciones personales en las que conocidos mios se han visto ser victimas por diversas adicciones.
  
Referencias

·         Adicción - https://es.wikipedia.org/wiki/Adicci%C3%B3n
·         La ciencia del abuso de drogas y adicciones - https://www.drugabuse.gov/
·         El Cerebro Adicto - Verónica Guerrero, periodista y divulgadora de la ciencia, colabora en ¿Cómo ves? y otras áreas de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, y como corresponsal ocasional para la revista Nature Biotechnology.


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