Durante gran parte del siglo pasado, los científicos que
estudiaban el abuso de drogas trabajaban a la sombra de poderosos mitos y
conceptos erróneos acerca de la naturaleza de la adicción. Cuando los
científicos comenzaron a estudiar el comportamiento adictivo en la década de
1930, se pensaba que las personas adictas a las drogas carecían de moral y de
fuerza de voluntad. Estos puntos de vista moldearon las respuestas de la
sociedad ante el abuso de drogas, tratándolo más como un fracaso moral que como
un problema de salud, lo que llevó a poner énfasis en el castigo y no en la
prevención y el tratamiento.
Hoy en día, gracias a la ciencia, nuestros puntos
de vista y nuestras respuestas ante las adicciones y otros trastornos causados
por el consumo de sustancias han cambiado drásticamente. Los innovadores
descubrimientos sobre el cerebro han revolucionado nuestra comprensión del
consumo compulsivo de drogas, lo que nos permite abordar el problema de manera
eficaz.
El abuso y la adicción al alcohol, la nicotina y las drogas ilícitas y medicamentos recetados cuestan más de $700 mil millones al año, ya que se incrementan los costos de atención médica, se genera mayor delincuencia y se pierde productividad. Cada año, las drogas ilícitas, recetadas y el alcohol provocan la muerte de más de 90,000 personas, mientras que el tabaco está vinculado a un estimado de 480,000 muertes por año.
¿Qué
es una adicción?
La adicción se define como una enfermedad crónica
y recurrente del cerebro que se caracteriza por la búsqueda y el consumo
compulsivo de drogas, a pesar de sus consecuencias nocivas. Se considera una
enfermedad del cerebro porque las drogas modifican este órgano: su estructura y
funcionamiento se ven afectados.
Cuando la ciencia
comenzó a estudiar la conducta adictiva en la década de 1930 se pensaba que las
personas adictas a las drogas y al alcohol tenían una moralidad deficiente y
carecían de fuerza de voluntad. Estas ideas moldearon las respuestas de la
sociedad al abuso de drogas. Se le consideraba un problema moral y no de salud.
Así, en lugar de diseñar acciones preventivas y terapéuticas, se optaba por el
castigo y se etiquetaba negativamente a los adictos. A raíz de importantes
descubrimientos que empezaron en la última década del siglo pasado, se ha ido
transformando nuestra comprensión de las adicciones y la imagen del adicto. La
adicción se considera hoy una enfermedad del cerebro porque las drogas
modifican la química, la estructura y el funcionamiento de ese órgano.
Desde Nicotina y
alcohol, hasta sustancias Inhalables o Cocaína, las personas recurren a estas
adicciones por simple curiosidad,
por sentirse bien o por seguir el ejemplo de otros. Caer en una
adicción es iniciar una serie de etapas que nuestro cerebro experimenta. –
visto desde el punto de vista del Dr. Rubén Baler, científico de la salud de la
Oficina de Políticas Científicas del NIDA. – Comenzando por la euforia que
brindan, las adicciones se vuelven crónicas, nuestro cerebro comienza a
adaptarse a estas sustancias y surge la dependencia de estas mismas. Es aquí
donde surgen los signos de una adicción: Consumir de manera regular,
imposibilidad de dejarla, extralimitarse y sentir que son parte del
funcionamiento de nuestra vida cotidiana.
Cuando se abusa de
las drogas se alteran algunas zonas del cerebro como el tallo cerebral, que
controla el ritmo cardiaco, la respiración y el sueño; la corteza cerebral, que
procesa la información sensorial y nos permite pensar, planear, resolver
problemas y tomar decisiones, y el sistema límbico, donde se aloja el llamado
circuito de recompensa del cerebro. Dicho sistema motiva al individuo a repetir
conductas necesarias para la supervivencia y la reproducción como alimentarse y
tener sexo.
En palabras de
Baler: "El cuerpo es uno, y lo que
vemos como dependencia psicológica es una manifestación de los cambios en el
cerebro, que intenta adaptarse y manejar niveles anormales de neurotransmisores".
El consumo crónico de drogas deteriora el autocontrol y la capacidad de tomar
decisiones adecuadas. Según Baler estas adaptaciones del cerebro a las
sustancias llevan al ansia incontrolable de utilizarlas, aunque el individuo
sepa que tienen consecuencias catastróficas.
Por
lo general, la decisión inicial de consumir drogas es voluntaria. Sin embargo,
con el consumo continuo, la capacidad de una persona para ejercer el
autocontrol puede verse seriamente afectada. Este deterioro en el autocontrol
es el sello distintivo de la adicción
¿Por qué algunas personas se vuelven adictas a las
drogas y otras no?
Al igual que con cualquier otra enfermedad, la vulnerabilidad a la
adicción varia de persona a persona, y no existe un solo factor que determine
si una persona se volverá adicta a las drogas. En general, cuanto más factor
de riesgo tenga
una persona, mayor es la probabilidad de que el consumo de drogas se convierta
en abuso y adicción. Por otra parte, los factores de protección reducen el riesgo
de la persona de desarrollar una adicción. Los factores de riesgo y de
protección pueden ser ambientales (como las situaciones del hogar, la escuela y
el vecindario) o biológicos (por ejemplo, los genes de la persona, su estado de
desarrollo e incluso su género u origen étnico).
Factores de riesgo
|
Factores de protección
|
Comportamiento agresivo en la infancia
|
Buen autocontrol
|
Falta de supervisión
|
Supervisión de los padres y apoyo parental
|
Habilidades sociales deficientes
|
Relaciones positivas
|
Experimentación con las drogas
|
Competencia académica
|
Disponibilidad de drogas en la escuela
|
Políticas escolares contra las drogas
|
Pobreza en la comunidad
|
Fuertes lazos en la comunidad
|
La Adicción
en el Ambiente
·
El hogar y la familia. La
influencia del entorno hogareño, especialmente durante la infancia, es un
factor muy importante. Los padres o los miembros mayores de la familia que
abusan del alcohol o las drogas, o que manifiestan comportamientos criminales,
pueden aumentar el riesgo de que ellos también desarrollen problemas con las
drogas.
·
Los amigos y compañeros de escuela. Los
amigos y conocidos pueden tener una influencia cada vez mayor durante la
adolescencia. Si estos pares consumen drogas, pueden convencer hasta a quienes
no tienen factores de riesgo de que las prueben por primera vez. El fracaso
escolar o la falta de habilidades sociales pueden poner a un niño en mayor
riesgo de consumir o convertirse en adicto a las drogas.
Como
todo lo que influye en nuestra salud física y mental, la propensión a las
adicciones proviene de varios factores biológicos y ambientales. "Los
factores genéticos más o menos explican 40 o 60% del riesgo total. El resto son
factores ambientales, sociales, culturales, dietéticos. Todo tipo de factores
que no entran en el biológico", señala Baler y agrega que no existen
personas sin riesgo genético absoluto. "No se trata de uno o cuatro genes
que sean malos". Así mismo, el Consumo a
temprana edad es otro de los
factores que aumentan el riesgo de caer en una adicción debido a que el cerebro continúa desarrollándose hasta la
edad adulta y sufre cambios drásticos durante la adolescencia. La introducción de drogas durante este período de
desarrollo puede causar cambios en el cerebro que tienen consecuencias
profundas y duraderas.
Tratamiento y
Recuperación de una Adicción
SÍ. La adicción es una enfermedad
tratable. La investigación en la ciencia de la adicción y el tratamiento de los
trastornos por consumo de sustancias ha permitido desarrollar intervenciones
basadas en la evidencia que ayudan a las personas a dejar de abusar del consumo
de drogas y reanudar una vida productiva.
No siempre se puede curar una adicción, pero al igual que
otras enfermedades crónicas, la adicción se puede tratar con éxito. El
tratamiento les permite a las personas contrarrestar los efectos potentes y
dañinos sobre el cerebro y el comportamiento y recuperar el control de sus
vidas. La adicción no tiene por qué ser una sentencia de por vida.
Además de esto, debemos considerar
que cuando una persona llegase a recaer en el abuso de una adicción, no
significa que el tratamiento inicial de recuperación fracasara. La naturaleza crónica de la enfermedad significa que recaer en el abuso
de las drogas en algún momento no solo es posible, sino probable.
El
tratamiento de enfermedades crónicas implica cambiar comportamientos
profundamente arraigados, y la recaída no significa que el tratamiento haya
fracasado. Para una persona que se recupera de la adicción, recaer en el
consumo de drogas indica que tiene que retomar o ajustar el tratamiento, o que
debería probar con otro tratamiento.
Un
tratamiento eficaz para el consumo de sustancias, debe ser diseñado para tratar
patrones de consumo y problemas médicos, psiquiátricos y sociales de cada
paciente con las posibles adicciones. Existen diferentes tipos de medicamentos
que pueden ser útiles en distintas etapas del tratamiento para ayudar a que un
paciente deje de abusar de las drogas.
En
base a lo mencionado anteriormente, podemos decir que los siguientes puntos son
los importantes a considerar para el proceso de una total recuperación:
·
Tratamiento de la Abstinencia. Cuando
los pacientes dejan de consumir drogas por primera vez, pueden experimentar
varios síntomas físicos y emocionales, como depresión, ansiedad y otros
trastornos del estado de ánimo, así como intranquilidad o insomnio. Ciertos
medicamentos están diseñados para reducir estos síntomas, lo que facilita la
detención del consumo de drogas.
·
Continuación del
Tratamiento. Algunos medicamentos se utilizan para ayudar
al cerebro a adaptarse gradualmente a la ausencia de la droga adictiva. Estos
medicamentos actúan lentamente para evitar el deseo de consumir la droga y
tienen un efecto calmante sobre los sistemas del cuerpo. Pueden ayudar a los
pacientes a concentrarse en la terapia y en otras psicoterapias relacionadas
con su tratamiento contra las drogas.
·
Prevención de Recaídas. La
ciencia nos ha enseñado que el estrés, los indicios vinculados a la experiencia
con drogas (como personas, lugares, cosas y estados de ánimo), y la exposición
a las drogas son los desencadenantes más comunes de una recaída. Se están desarrollando
medicamentos para interferir con estos disparadores a fin de ayudar a los
pacientes a mantener la recuperación.
No todo es
medicamentos y consultas. La recuperación de una adicción es un estado que no
debe llevarse en soledad. Los tratamientos conductuales ayudan a que
la persona participe en el tratamiento de trastornos provocados por el consumo
de sustancias, modificando sus actitudes y comportamientos relacionados con el
consumo de drogas y el aumento de sus habilidades para la vida, con el propósito
de manejar circunstancias estresantes e indicios ambientales que podrían
desencadenar una intensa ansia de drogas y dar lugar a otro ciclo de consumo
compulsivo. Las terapias conductuales
también pueden mejorar la eficacia de los medicamentos y ayudar a las personas
a permanecer más tiempo en el tratamiento. Así mismo, la familia misma es un
apoyo esencial e importante en esta clase de terapias, en especial en los
jóvenes.
Conclusión
No es
cuestión de magia el salir de una adicción, requiere de un esfuerzo por parte
del paciente y del mismo ambiente que lo rodea. "Todo
lo que promueve un ambiente saludable por fuerza va a reducir el riesgo
absoluto de abuso de sustancias" y "Evitar
todo lo que sabemos que es dañino y tratar de promover y enaltecer lo que
sabemos que es positivo" son parte las propuestas universales que
Baler sugiere para la sociedad ante las adicciones.
Hoy en día
es muy fácil caer en una adicción a cualquier edad, durante los últimos 10 años
hemos visto como menores de edad caen victimas del tabaco y/o alcohol. Así
mismo, es un hecho que parte de él origen de estas adicciones es por
situaciones en el hogar y amigos.
La sociedad
necesita ver con claridad que tenemos un serio problema de adicción y que puede
llegar a destruir las futuras generaciones de una forma peor a la que esta
generación actual se está viendo afectada. Necesitamos promover un ambiente
saludable y eliminar el uso de sustancias o – por lo menos – alejarlo de las
futuras generaciones.
La razon por la cual tome intereses en este tema, es debido a la naturaleza de este mismo. Ya que se trata de un problema que no inicio ayer, es un problema que ya tiene su tiempo lidiandose y que afectara a nuestras futuras generaciones a no ser que pongamos cartas en el asunto. El punto de participe en este tema inicio desde la misma nota de "El Cerebro Adicto" por parte de Veronica Guerrero. Asi mismo, situaciones personales en las que conocidos mios se han visto ser victimas por diversas adicciones.
La razon por la cual tome intereses en este tema, es debido a la naturaleza de este mismo. Ya que se trata de un problema que no inicio ayer, es un problema que ya tiene su tiempo lidiandose y que afectara a nuestras futuras generaciones a no ser que pongamos cartas en el asunto. El punto de participe en este tema inicio desde la misma nota de "El Cerebro Adicto" por parte de Veronica Guerrero. Asi mismo, situaciones personales en las que conocidos mios se han visto ser victimas por diversas adicciones.
Referencias
·
El Cerebro Adicto - Verónica Guerrero,
periodista y divulgadora de la ciencia, colabora en ¿Cómo
ves? y otras áreas de la Dirección General de Divulgación de la
Ciencia, y como corresponsal ocasional para la revista Nature Biotechnology.


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